Las inversiones alternativas se están convirtiendo en una opción cada vez más accesible para diversificar carteras y mitigar la volatilidad del mercado. Manuel Travesedo, director general de March Private Equity, la gestora de capital riesgo de Banca March, nos explica en detalle qué define a este tipo de inversiones y por qué pueden resultar atractivas en el contexto actual, donde es complicado reducir el riesgo en cada inversión.
Según Travesedo, las inversiones alternativas se caracterizan principalmente por dos factores: "Son inversiones ilíquidas. Es decir, tú entras en una posición alternativa y no te puedes salir normalmente a voluntad. Tienes que estar un periodo invertido". El segundo factor es el tiempo, ya que "son inversiones a bastante largo plazo. Estamos hablando de inversiones a partir de cinco o diez años".
Señala que en la última década "se ha desarrollado un mercado secundario bastante potente en el mundo de los alternativos", especialmente para grandes inversores institucionales que manejan portafolios de miles de millones de euros.
Escucha la entrevista de Manuel Travesedo en el XVI Día de la Inversión de Capital Radio:
El director general de March Private Equity explica cómo estos activos ilíquidos ofrecen un complemento estratégico a las inversiones tradicionales
Ventajas en el contexto actual
"En un contexto actual en el que nos levantamos y vemos que los mercados suben y bajan por cualquier motivo", explica Travesedo, "una inversión alternativa dentro de un portafolio con mayoría de inversiones tradicionales puede ayudar al conjunto de la cartera a que sea menos volátil".
Entre los beneficios, destaca la posibilidad de "maximizar los retornos de la cartera" con un horizonte largoplacista, además de aportar tranquilidad al inversor: "Sabe que una parte de su inversión no va a tener un escrutinio diario en valoración, sino cada tres o seis meses. Son inversiones que están más cercanas de la microeconomía, de la economía real, que de las cuestiones más macro y más geopolíticas".
¿A quién van dirigidas estas inversiones?
Históricamente, las inversiones alternativas estaban reservadas para grandes inversores institucionales, pero Travesedo señala que "poco a poco se está democratizando más el acceso hacia inversores con menor capacidad de inversión". La regulación española, con la ley 'Crea y Crece' de hace dos años, ha permitido umbrales de inversión a partir de 10.000 euros, aunque con ciertos requisitos.
"Esos 10.000 euros no pueden representar más del 10% de un patrimonio que sea inferior a 500.000 euros. Eso ya nos indica que la cartera financiera mínima para invertir aquí tiene que ser al menos de 100.000 euros", aclara el directivo.