Telecom Italia se ha visto atrapada desde principios del año pasado en una batalla entre el principal accionista Vivendi y el activista de fondos Elliott sobre cómo impulsar a la compañía telefónica, que acapara gran cantidad de deudas.
La compañía italiana también ha anunciado una deuda financiera neta consolidada de alrededor de 25.200 millones de euros, aunque ha puntualizado que todos los resultados tienen que ser verificados todavía por un auditor externo y podrían cambiar. Los resultados definitivos se esperan a mediados de febrero. Telecom Italia también ha advertido que las "dinámicas competitivas" que afectaron a su negocio italiano el año pasado también influirán en 2019, especialmente en el primer semestre.
En marzo del año pasado, el ex CEO Amos Genish, que fue reemplazado de forma repentina en noviembre, había pronosticado un bajo crecimiento de un dígito en el EBITDA para los años 2017-2020.