"El conocimiento universitario debe ponerse al servicio de la sociedad", defiende Eva López
La Universidad de Santiago de Compostela fue una de las primeras instituciones españolas en crear una Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) hace 20 años, junto con las politécnicas de Cataluña y Valencia.
Según explica Eva López, economista y experta en transferencia del conocimiento, "todo ese conocimiento que se genera tanto en el aula como los grupos de investigación, como incluso en los pasillos, tiene que ponerse al servicio de la sociedad".
La economista gallega, premiada por Empresarias Galicia, destaca el papel pionero de la Universidad de Santiago en la transferencia de investigación.
"Imagínense que hay un descubrimiento de un nuevo fármaco o de cualquier área del conocimiento, en el área de la historia, de la filosofía, y que quede en una tesis, en un artículo, hay en el cajón guardado", señala López, quien destaca que "poco aportaría incluso para impactar de forma positiva y mejorar la vida de las personas".
Entre los ejemplos destacados está GalChimia, una empresa referente en el sector farmacéutico. "Es como el laboratorio de las grandes farmacéuticas. Cuando tienen que sacar al mercado un nuevo fármaco, subcontratan o a grupos de investigación o a empresas como GalChimia", explica López.
"En el año 2006 le proponemos al rector crear un programa específico para el emprendimiento femenino", relata López sobre los orígenes de Woman Emprende. Este proyecto evolucionó hacia Innovatia 8.3, una iniciativa que se extendió a todas las universidades españolas en 2011 con el apoyo del Instituto de las Mujeres.
"Es importante devolverle a tu universidad y sentirte orgulloso", destaca López sobre el papel de las asociaciones de antiguos alumnos. "Es una importante red de contactos, volviendo al mundo empresarial, al mundo de colaboración, de aprendizaje".