El sector agrario europeo se enfrenta a nuevas amenazas arancelarias por parte de Estados Unidos, mientras la Unión Europea parece carecer de un plan concreto para proteger a sus productores.

Así lo ha manifestado José María Castilla, director de la oficina de Asaja en Bruselas, quien advierte que "no hay mucho plan que veamos por parte de Bruselas".

Trump amenaza la agricultura de la UE: "Somos moneda de cambio"

El director de Asaja en Bruselas, José María Castilla, alerta sobre posibles aranceles de Trump al campo europeo y critica la falta de respuesta de la UE.

Precedentes preocupantes: el caso de la aceituna negra

El sector ya ha experimentado el impacto de medidas similares. "Hemos casi desaparecido del mercado americano", explica Castilla sobre las consecuencias de los aranceles a la aceituna negra española, que siguen vigentes incluso después del cambio de administración en Estados Unidos.

"Estamos intentando establecer nuevos mercados", señala Castilla, mencionando el acuerdo MERCOSUR como una posible alternativa, aunque matiza que "no nos gusta el acuerdo tal y como está redactado" debido a las desigualdades en las condiciones de producción.

"El comercio es muy importantísimo, ya que alrededor del 60 o 70% de la renta de los agricultores viene del mercado", destaca Castilla, quien añade: "No podemos esperar que nosotros cumplamos una serie de normativas que los terceros países no lo hagan".

La nueva visión europea para la agricultura

La Comisión Europea ha presentado recientemente su visión sobre agricultura y alimentación, que promete condiciones más estrictas para terceros países en aspectos como el uso de fitosanitarios y el bienestar animal. Sin embargo, Castilla advierte sobre la necesidad de que estas medidas sean efectivas y no entorpezcan la producción europea.

El sector agrario continúa enfrentando múltiples desafíos, como resume Castilla: "Somos moneda de cambio en las crisis climáticas, moneda de cambio en las crisis geopolíticas, moneda de cambio cada vez que hay una guerra, una imposición de aranceles". Esta situación refleja la vulnerabilidad persistente del sector ante las tensiones comerciales internacionales.