El regulador bursátil turco ha prohibido desde este lunes las operaciones de venta en corto en los mercados de valores de la Bolsa de Estambul. El objetivo es garantizar la estabilidad tras las turbulencias registradas la semana pasada a raíz del encarcelamiento del alcalde de la ciudad turca y principal opositor político a las elecciones de 2028, Ekrem Imamoglu.
No se podrán realizar operaciones de venta en corto hasta el próximo 25 de abril. Además, se facilitará la recompra de acciones de empresas cotizadas, mientras que la ratio de capital se aplicará de forma flexible con un umbral mínimo reducido al 20% desde el habitual 35%.
Prohibir las ventas en corto es una medida de emergencia para contextos de extrema volatilidad o inestabilidad del mercado. Para no echar leña al fuego, se apaga la hoguera y problema resuelto.Lejos del halo de inestabilidad que siempre rodea a los otomanos, este tipo de medidas son más habituales de lo que se puede pensar en primera instancia.
El regulador turco ha prohibido las operaciones de venta en corto en los mercados de valores de la Bolsa de Estambul
Una política habitual
Tras el estallido de la Crisis Financiera en 2008, la SEC (regulador bursátil de Estados Unidos) prohibía operar en Wall Street a casi 800 compañías especializadas en ventas en corto. Un intento de frenar el pánico en el mercado y proteger a las instituciones financieras de la especulación excesiva.
Una restricción que se expandiría a buena parte del globo terráqueo. Rusia, Islandia, Sudáfrica, Taiwán, Pakistán, Polonia, Canadá, Australia y varias potencias del euro siguieron la estela de la SEC.
Algunos años después, con los efectos de la crisis todavía coleando, muchas bolsas del Viejo Continente tuvieron que limitar o prohibir las ventas en corto por la crisis de la deuda europea de 2011. Un periodo de inestabilidad financiera caracterizado por el aumento de la deuda pública y la pérdida de confianza de los inversores en la capacidad de estos países para pagar sus deudas. La Unión Europea y el FMI tendrían que remangarse por el aumento de los tipos de interés de la deuda soberana en la época de los rescates y los hombres de negro. Por aquel entonces, España, Italia, Francia, Bélgica, Grecia o Portugal prohibían abrir cortos.
En la pandemia del Covid 19, en 2020, muchas bolsas de todo el mundo aplicaron esta política para evitar una hecatombe en los parqués. España y otros países europeos, al igual que grandes economías asiáticas o americanas volvían a prohibir vender en corto.