La nueva Ruta de la Seda…en el Ártico

El Gobierno de China propone una Ruta de la Seda Polar, ante las oportunidades que presenta el desarrollo del Ártico

En un documento del Ejecutivo fija como condiciones que se respete el medio ambiente, se promueva el turismo y se mantenga la paz en la región.

China quiere desarrollar rutas marítimas y animó a las empresas chinas a participar en su construcción. Aboga por la explotación de petróleo, gas, minerales, pesca y turismo, junto con los países que tienen soberanía en la zona. También pide que se respeten las tradiciones y culturas de los pueblos indígenas. El Ártico ocupa una extensión de 8 millones de kilómetros cuadrados, cuya soberanía pertenece a Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia, Suecia y EEUU, y 12 millones de kilómetros cuadrados de océano que corresponden a diversas jurisdicciones según la ley internacional.

Según publica la agencia Xinhua, la cooperación concreta incluye coordinar las estrategias de desarrollo con los países del Ártico, animar los esfuerzos conjuntos para construir un pasillo económico azul, que conecta China y Europa mediante el océano Ártico, mejorar la conexión digital del Ártico, así como construir una red global de infraestructuras, según el documento.

China pide un acuerdo internacional jurídicamente vinculante para administrar los recursos pesqueros en alta mar del Ártico, y añade que se deben permitir la investigación científica y las actividades de pesca exploratorias en la región, y proteger la libertad de todos los países en los mares altos según la ley internacional, de acuerdo con el libro blanco.

China también promueve una cooperación práctica en el cambio climático, las expediciones científicas, la protección ambiental, los ecosistemas, las rutas marítimas, el desarrollo de recurso, los cables submarinos de fibra óptica, los intercambios culturales, así como la construcción de capacidad en la misma región.