El beneficio neto de la petrolera Repsol ha subido un 37% en los primeros nueve meses del año hasta 2.171 millones de euros. Es el mayor obtenido por la compañía en idéntico periodo desde hace diez años.

El beneficio neto ajustado, que mide específicamente la marcha de los negocios, aumentó un 11%, hasta alcanzar los 1.720 millones de euros. El EBITDA fue de 5.833 millones, un 24% más que en el periodo equivalente de 2017.

Repsol incrementó su producción de hidrocarburos un 4% respecto al mismo periodo de 2017, hasta situarla en una media de 713.000 barriles equivalentes de petróleo al día, apoyada por la puesta en marcha de proyectos en Trinidad y Tobago, Reino Unido, Argelia, Perú y Malasia.

Rafael Alonso, analista de Bankinter, en Capital Radio, cree que la petrolera vive un momento dulce por la subida del precio del crudo y destaca la buena gestión de riesgos y la fuerte reducción de la deuda:



La petrolera cerró septiembre con una deuda neta de 2.304 millones, frente a los 2.706 millones de junio y sensiblemente inferior a los 6.270 millones de 2017 tras la venta de la participación histórica del 20% en Naturgy.

El área de Upstream (Exploración y Producción) obtuvo un resultado de 1.015 millones de euros, el doble del obtenido entre enero y septiembre del año anterior, debido a las medidas de eficiencia implantadas, a los mayores volúmenes y al repunte de los precios internacionales, señala la compañía.

En el negocio de Downstream (Refino, Química, Marketing, Lubricantes, Trading, GLP, Gas & Power), el resultado ascendió a 1.098 millones de euros, con mejoras en las divisiones de Gas & Power, Marketing y GLP.

En el tercer trimestre, ha mejorado el beneficio neto ajustado un 11,4% hasta 588 millones de euros gracias a la buena evolución del precio del petróleo. El beneficio ajustado del "upstream" (exploración y producción) creció un 148%, mientras que en el "downstream", un negocio en el Repsol suele destacar como una de las refineras petroleras más rentables, el resultado bajó un 33% a 336 millones.

A finales de junio, Repsol anunció la compra de activos no regulados de generación de electricidad de bajas emisiones de Viesgo y su comercializadora, que le aportará 750.000 clientes, con lo que elevará su capacidad total de generación instalada hasta los 2.950 MW.

Reducción del consejo

La petrolera ha decidido reducir el número de miembros del consejo de administración de 16 a 15 tras la salida de Caixabank que vendió el 9,36% en Repsol. 

Además, el consejo propondrá a la Junta de accionistas la reelección de Antonio Brufau como presidente y de Josu Jon Imaz como consejero delegado, en ambos casos por el plazo estatutario de cuatro años.