El potencial de la India a través del jabón sanitario

Se trata de una gran fabricante de chips, su tecnología es incluso más potente que la de China y vive en una era de impulso tecnológico. Hablamos de la India, es la sexta potencia mundial y se espera que en 2030 se convierta en la tercera. Goza de una demografía potente y una amplia formación que le dota de gran capacidad para fabricar productos de mayor valor añadido, con más márgenes y más vendibles.

Por todos estos motivos, India puede ser una buena oportunidad de inversión y en este contexto miramos al Aberdeen Global Indian Equity Fund, un fondo de renta variable con la mirada fija en el buen hacer del primer ministro indio Narendra Modi, otro de los factores positivos del país. Álvaro Antón Luna, responsable de desarrollo de negocio en Aberdeen Asset Management.

Y en ese proceso de reestructuración las mayores beneficiadas serán las compañías de cemento, encargadas de la remodelación de infraestructuras que el país necesita. Una remodelación en la que, por cierto, España tiene un papel protagonista, puesto que desde 2015 India persigue un programa de renovación urbana junto a Barcelona, Valladolid y Bilbao, tres ciudades que suponen un ejemplo para Modi en cuanto a transformación y modernización.

Más allá del sector de materiales, Aberdeen centra su fondo en otros sectores como en tecnología de la información, en bienes sanitarios y en consumo. Y es que el consumo en India se ha multiplicado por seis entre el año 2000 y el 2015 y se espera que de 2015 a 2030 se vuelva a multiplicar por otras cinco veces. Por este motivo, Aberdeen centra su mirada en compañías de este sector, como Godrej, una compañía que fabrica jabón de manos sanitario, líder en Reino Unido.

La volatilidad del fondo está en torno al 12%-15%. Se lanzó en abril de 2006 y su rentabilidad media anualizada es del 7%. Su filosofía de inversión se centra en no cometer errores. ¿Por qué puede resultar India atractiva al inversor? Por el futuro que ofrece: un futuro prometedor y estabilidad en el Gobierno. Son dos de los motivos por los que India puede suponer una buena opción para las carteras de los inversores.