La mujer, invisible en la economía y el arte

La mujer ha sido históricamente invisible en el mundo del arte. Y esa invisibilidad en el arte es paralela en el mundo empresarial, tal y como explica Daniel Sánchez Reina, desde E2 Eficiencia Empresarial y autor de ‘El mentor’.

¿Cuántas obras de arte clásicas realizadas por una mujer conocemos? “La mujer siempre fue una ciudadana de segunda considerada menor de edad, puesto que necesitaba el permiso del marido para trabajar”, señala Reina. No es de extrañar, por tanto, que el arte femenino no interesase a los ciudadanos “de primera” o que algunas artistas firmasen de forma anónima para que sus obras tuviesen algo de repercusión.

Este trato despectivo a las mujeres proviene en gran parte de la ideología eclesiástica de la época. La Iglesia impuso a la mujer dos etiquetas: la de mujer culpable, puesto que provocó la expulsión del hombre del Paraíso, y la mujer virginal y abnegada a imagen y semejanza de la Virgen María. Con esto, la Iglesia “convirtió a la mujer en un mero objeto doméstico al servicio del hombre”, explica el autor de ‘El mentor.

A día de hoy, seguimos en un escenario lamentable con menos del 25% de representación femenina en la alta dirección de las empresas, reales academias, cátedras y rectorías de las universidades y un largo etcétera. ¿La solución? Las cuotas por ley, según Daniel Sánchez Reina.