Los españoles invertimos mal, según Bestinver

Observatorio del Ahorro e Inversiones de los Españoles, por Bestinver y el IESE

Los españoles estamos condenados a ser más pobres que los países de nuestro entorno, no porque trabajemos menos o peor, sino porque invertimos peor“. Los motivos: compramos muchas casas, no somos previsores y no comparamos opciones. Así lo advierte Beltrán de la Lastra, presidente de Bestinver, en la presentación de un estudio sobre el ahorro y las inversiones de los españoles. Aquí pueden escuchar un resumen del informe presentado por Bestinver y el IESE.

Para De la Lastra, España tiene cinco problemas a la hora de invertir: ahorramos poco, nos endeudamos mucho y lo hacemos para comprar casas, invertimos poco en activos financieros y, cuando lo hacemos, no lo hacemos bien porque estamos muy centrados en el corto plazo.

Pero aunque por regla general los españoles invertimos mal, hay determinados grupos sociales con una alta autoestima sobre sus inversiones. Según el estudio, los hombres, los jóvenes y los que están en niveles socioeconómicos más altos se consideran más sofisticados a la hora de invertir.

A pesar de eso los españoles no somos buenos invirtiendo. Según el estudio, 1 de cada 3 españoles no compara opciones a la hora de invertir en un plan de pensiones. Pero este no es el único problema de los españoles con respecto a las pensiones. Es cierto que nos preocupa mucho mantener nuestro nivel de vida una vez dejemos de trabajar, por eso el 78% de los encuestados creen que necesitan complementar su pensión pública con un plan de pensiones. Sin embargo, nos empezamos a preocupar tarde: empezamos a invertir en fondos de pensiones solo 10 años antes de jubilarnos.

Las pensiones preocupan mucho a los españoles, tanto que incluso vaticinan que quizá algunos de nosotros nunca nos beneficiemos de una pensión pública: el 25% de los encuestados creen que nunca van a cobrarla.

En conclusión, IESE y Bestinver creen que, para mejorar, los españoles deberíamos mirar más por el largo plazo, invertir menos en activos inmobiliarios y ahorrar para nuestra pensión con más de dos décadas de antelación.