Sigue la presentación de resultados de las grandes corporaciones y este primer día de febrero ha sido el turno de importantes entidades. Uno de los protagonistas del día es Caixabank, que cerró el ejercicio 2018 con un beneficio atribuido de 1.985 millones de euros, un 17,8% más que en 2017, apoyado en el aumento de ingresos "core", la mayor aportación de BPI y la reducción de las dotaciones. Unas cifras que no han cumplido con las previsiones y sus acciones están bajando un 8%.

Fuerte varapalo también para Sabadell que caen otro 8%. La entidad registró en 2018 un beneficio atribuible de 328 millones de euros, un 54% menos que el año anterior por costes extraordinarios de 637 millones de euros ligados a la integración y los problemas informáticos en su filial británica TSB y a la limpieza del balance.

En el lado opuesto el BBVA, que incrementa su beneficio en 2018 un 51% hasta los 5.324 millones gracias a las plusvalías ligadas a la venta de su filial chilena y al sólido crecimiento del negocio crediticio en México, que compensaron la caída de sus resultados en Turquía debido a la depreciación de la lira.

Por su parte, el Deutsche Bank ha vuelto a beneficios anuales en 2018 pero en el cuarto trimestre ha presentado pérdidas de 409 millones de euros, cifras peores de lo esperado. El último trimestre estuvo marcado por la continua debilidad de su actividad comercial. Los ingresos de su división de bonos han caído un 23%. Sus acciones han abierto con caídas de un 3%.

Con este contexto, el Ibex 35 baja un 0,6% hasta los 9.000 puntos mientras que el DAX y el EuroStoxx50 se mantienen prácticamente planos.

Dentro del selectivo español, en el lado de las subidas destaca Siemens Gamesa que sube más de un 4%, apoyada en una mejora del precio objetivo por parte de CitigroUp y de HSBC y Técnicas Reunidas un 3,8%

 

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