La vivienda está un 40% más barata que antes de la crisis

La compraventa de viviendas se ha disparado en abril un 29,7%, en relación con el mismo mes de 2017. En lo que va de año, la subida media de este indicador se sitúa en un 15,6%. Este incremento se suma al de los precios de la vivienda, sobre todo a las de alquiler; al mayor número de hipotecas y la bajada de los tipos de interés.

El ritmo de crecimiento recuerda al que se vivió en España en los años de la burbuja, pero expertos inmobiliarios aseguran que estamos en un escenario muy diferente.

Es el caso de Beatriz Toribio, Directora de Estudios de Asuntos Públicos de Fotocasa, que comenta que, “a pesar de ser un momento de fuerte recuperación”, “venimos desde muy abajo y los datos continúan siendo muy inferiores a los máximos previos a la crisis“.

Según el Instituto Nacional de Estadística, en abril se han realizado un total de 42.000 operaciones. Este es el mayor incremento desde enero de 2007, en plena burbuja inmobiliaria.

Aunque hay que tener en cuenta que este indicador se ha incrementado en 11 de los 12 últimos meses, y por eso “la subida que vivimos en abril es una subida muy en línea con lo que hemos visto en lo que va de año a excepción de marzo, que coincidió con Semana Santa”, como explica Toribio.

De hecho, en 2018 la Semana Santa se celebró en marzo y en 2017 fue en abril, de ahí la gran diferencia. Sin embargo, si se analiza la evolución del periodo de este marzo-abril sobre esos dos meses del año anterior, el incremento es bastante menor, concretamente del 4,8%.

“Al subir tanto operaciones como precios saltan las alarmas”, reconocen desde Fotocasa, “pero los datos aún están muy lejos de lo que vivimos durante el boom de la construcción“.  A pesar de eso, advierte Beatriz Toribio, “debemos tener los ojos bien abiertos para evitar errores del pasado

Atendiendo al histórico anual, en 2016 se registró un incremento del 10,6% en las operaciones de compraventa; y en 2015, un retroceso del 0,2%. Así que, mirando a los datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística (INE), tan sólo se han registrado 3 años consecutivos de incrementos después de la crisis.

Además, al contrario de lo que sucedía en los años previos a la crisis, hoy el número de hipotecas  es inferior al número de compraventas. “Esto quiere decir que hay un porcentaje alto de operaciones que se cierran sin financiación porque, aunque hay más crédito, los bancos aplican criterios de solvencia mucho más duros que antes y los españoles hemos perdido mucho poder adquisitivo y no todos podemos hacer frente a esos requisitos”, aclara Toribio.

“De hecho, en 2017 se firmaron unas 40.000 préstamos hipotecarios al mes de media, cuando en aquellos años el dato rondaba los 100.000 mensuales”, insiste. “Está claro que en 2018 los bancos volverán a su negocio y a conceder cada vez más préstamos pero no estamos ni mucho menos ante una burbuja de financiación. Y sin ella no puede haber burbuja inmobiliaria”, explica.

En cuanto a los grandes incrementos en el precio de la vivienda que estamos viviendo, Beatriz Toribio reconoce que “se mueven a buen ritmo y las crecidas son similares  a los años del boom, pero los precios están  muy por debajo de aquellos máximos, un 40% de media más bajos y un 20% en las principales ciudades, que son Madrid y Barcelona”

Además, la experta inmobiliaria valora el Plan Estatal de Vivienda y reconoce que “lo bueno que tiene este plan es que se centra en el mercado del alquiler, que ahora mismo está viviendo subidas históricas con precios inasumibles en muchas zonas para un grueso muy importante de la población“. Toribio espera que el plan se ponga en marcha cuento antes: “Ojalá se haga efectivo este plan, porque ahora mismo hay ausencia total de ayudas al alquiler y la compra de vivienda y se necesitaban; pero será dificil medir su influencia en los precios”