Google Allo: ¿el futuro WhatsApp?

Google se sube de nuevo al ring de las redes sociales para plantarle cara a Facebook. Esta vez con Allo, bautizada como el WhatsApp del futuro. Se trata de una app de mensajería móvil con un valor añadido: un asistente virtual que permitirá que los usuarios puedan buscar información en la red sin tener que abandonar la conversación.

Allo está disponible desde hoy para iOS y Android, pero no es la primera vez que Google intenta entrar en el mundo de las redes sociales. A sus 18 años, la compañía ha cosechado muchos éxitos con plataformas como YouTube, Gmail o Google Maps. Pero también ha experimentado fracasos. Quizás el más sonado se trata de Google +. En su momento se presentó como una red social que podría rivalizar con Facebook pero poco a poco se deshinchó, entre otros motivos porque nunca ha dejado claro qué tipo de red social es y no consigue enganchar al usuario.

Pero Google + es sólo uno de los casos más recientes, porque la compañía reúne otras muchas sombras que han caído en el olvido. Una de ellas es Google Orkut. Fue una red social lanzada en enero de 2004, apenas unos días antes de que Facebook viera la luz. Esta red social estuvo activa durante diez años y el objetivo era que sus miembros compartiesen información con amigos y pudiesen crear grupos en función de sus gustos e intereses. Aunque a escala internacional no cosechó gran éxito, llegó a ser muy popular en Brasil, India, Paraguay y Pakistán. Podríamos decir que Google Orkut fue para estos países lo que para España fue en su día Tuenti.

Google también fracasó con Jaiku, una red social dedicada al microblogging que permitía enviar mensajes con una longitud máxima de 140 caracteres. ¿Nos suena, verdad? Fue su intento de hacerle sombra a Twitter. De hecho, Jaiku salió un mes antes de que Jack Dorsey fundase la compañía. Sin embargo, no tuvo el éxito esperado y Google anunció su cierre en octubre de 2011.

Si Google intentó plantarle cara a Facebook y a Twitter, ¿por qué no plantarle cara a Second Life? Con ese propósito el gigante tecnológico se lanzó en un nuevo proyecto llamado Google Lively. Consistía en un mundo virtual donde los internautas podían relacionarse mediante avatares, crear sus propias habitaciones e interactuar con otros usuarios. La idea era crear una red social más interactiva con gráficos 3D. Pero la idea no cuajó y apenas duró seis meses, hasta enero de 2009.

Pero de los errores se aprende y Google ha sabido aplicar esta premisa en sus proyectos. La compañía ha aprovechado muchas de las herramientas de antiguos fracasos para incorporarlas en sus nuevas apuestas. Ahora, con Allo, la gigante tecnológica tiene varios retos al frente: no debe descuidar a grandes competidores como Whats App y Facebook Messenger, dos servicios de mensajería en manos de Zuckerberg que superan los 1.000 millones de usuarios mensuales. En el frente asiático, WeChat ronda los 700 millones y Line cuenta con unos 200. Grandes números a los que deberá mirar para que Allo no caiga en el olvido.