El mundo del fútbol se mueve a golpe de economía y negocios. Este fin de semana tendrá lugar en Madrid la polémica final de la Copa Libertadores entre los dos grandes rivales argentinos: Boca y River que se disputa en el Bernabéu. El espectáculo está asegurado y  el impacto económico y empresarial, también.

Si hace unos días el G-20 reunía a los principales líderes mundiales, el partido es una ocasión para citar a los empresarios más relevantes de España y Argentina en un mismo estadio. ¿Quién ha sacado tajada del evento? El primero el club Real Madrid que habría cobrado a la Conmebol unos dos millones y medio de euros, por alquilar el estadio. Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, habría aprovechado la repercusión mediática que tendrá el evento para convertir el Santiago Bernabéu en un foco de atención a nivel mundial.

No solo eso. Podría aprovechar la ocasión para reunirse con los empresarios argentinos que acudan al partido y quién sabe si pueden tratar asuntos relevantes de negocio. No olvidemos que Florentino actúa de anfitrión de su casa, pone a disposición todo el entramado de su empresa, en este caso, un club deportivo, algo muy importante de cara a los patrocinadores.

“A nivel comercial, que alguien abra las puertas de su empresa o negocio es positivo”, cuenta Jaime Fortuño, profesor de EAE Business School y especialista en marketing en empresas deportivas.

Marcas muy potentes como Nike, Adidas, Banco Santander, DHL, Toyota o Qatar Airways, podrían verse las caras con el presidente del club blanco. De hecho, se dice que Florentino Pérez solo tardó dos minutos en confirmar la disponibilidad del Bernabéu para jugar el partido más importante de toda América.

El partido River-Boca ha generado un gran revuelo. Pero “¿está Madrid preparada para acogerlo?. A nivel económico, sí. El evento tendrá un impacto económico de cerca de 25 millones de euros en la capital de España, comparándolo con otros grandes encuentros como la final de Liga de Campeones de 2017, que dejó en la capital de Gales, Cardiff, 51 millones de euros.

De esos 25 millones de euros, el 50% irá a parar a los hoteles, el 20% a la restauración, y el 10% restante a los comercios y el resto de establecimientos afectados por este tipo de encuentros.

“Por tanto, si lo miramos desde un punto de vista económico, organizar este tipo de evento es una buena oportunidad para la ciudad y para el país”, destaca el experto.

No obstante, y a pesar de que Madrid está habituada a albergar grandes eventos deportivos, entre ellos partidos declarados como de “alto riesgo”, Fortuño advierte de que “no todo lo que reluce es oro” porque viene acompañado de un “histórico de violencia para el que la capital debe estar preparada, en referencia a los hinchas.