EEUU anuncia el fracaso del acuerdo nuclear con Irán

El secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, destaca que el acuerdo nuclear con Irán ha sido un fracaso y por lo tanto estudia retirarse de ese pacto que se firmó en 2015 y en el que también están Francia, Reino Unido, Alemania, Rusia y China.

El secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, señala que Irán solo ha retrasado su intención de ser un estado nuclear y por eso toman esa decisión. Desde la firma del acuerdo nuclear, el Departamento de Estado debe informar al Congreso cada 90 días sobre si Irán está cumpliendo con sus obligaciones bajo el pacto multilateral. Así lo explica Tillerson: “La administración Trump está llevando a cabo, en todo el gobierno, una revisión de nuestra política con Irán. Hoy me gustaría referirme a las alarmantes provocaciones de Irán que exportan terror y violencia, desestabilizando más de un país a la vez. Irán es el principal patrocinador estatal del terrorismo y es responsable de intensificar múltiples conflictos y socavar el interés de Estados Unidos en países como Siria, Yemen, Irak y Líbano y continuar apoyando los ataques contra Israel”.

Esta revisión evaluará la suspensión de sanciones relacionadas con el programa nuclear de Irán. Añade Tillerson que puede suponer el mismo error que cometieron con Corea del Norte en el pasado y que le ha llevado a convertirse en una amenaza.

En ese sentido anuncia que consideran la posibilidad de devolver a Corea del Norte a la lista de patrocinadores del terrorismo, de la que el régimen de Pyongyang salió en 2008 y en la que están Irán, Siria y Sudán, en 2008, cuando era presidente el republicano George W. Bush.

El fin de la designación de Corea del Norte como estado patrocinador del terrorismo fue fruto de las negociaciones a seis bandas (Rusia, EEUU, Japón, China y las dos Coreas) para poner fin al programa atómico militar de Pyongyang.

Corea del Norte se comprometió a desmantelar su central nuclear de Yongbyon, pero en 2009 dio por muertas las negociaciones y lanzó un cohete espacial con tecnología que podía ser usada para un misil de largo alcance, lo que provocó la condena del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y la vuelta al aislamiento diplomático.