Corea del Sur propone conversaciones de paz al Norte

Corea del Sur propone celebrar conversaciones con el Norte el próximo viernes para reducir las tensiones en la península.

Es un paso más en la propuesta realizada nada más llegar al poder por el nuevo presidente, Moon Jae-in. El encuentro se produciría en la llamada Zona de Seguridad Conjunta por lo que los responsables surcoreanos piden que no haya tensiones en esa zona.

Según la agencia surcoreana, Yonhap, en la nueva ronda de negociaciones, el Sur tiene previsto sugerir que las dos Coreas detengan las emisiones de propaganda por medio de altavoces. El Norte se centrará, probablemente, en bloquear la propagación, a través de la frontera, de panfletos anti-Pyongyang de los activistas en el Sur.

Los observadores creen que son relativamente altas las posibilidades de que el Norte acepte sostener los diálogos intercoreanos, aunque puede que proponga otra fecha.

El ministro de unificación, Cho Myoung-Gyon, espera que sirva para alcanzar la paz: “Las conversaciones y la cooperación entre las dos Coreas para aliviar la tensión y lograr la paz en la península coreana serán instrumentos para impulsar una nueva etapa para las relaciones entre las dos Coreas y el problema nuclear de Corea del Norte”.

El Gobierno de Corea del Sur no ha propuesto de momento ni una agenda concreta, ni el rango de los representantes que intervendrían. Ahora pide a Pyongyang que responda a la oferta. En caso de celebrarse, este sería el primer encuentro desde octubre de 2014. La Cruz Roja también quiere organizar un primer encuentro de familias en esa zona el 1 de agosto.

Por otra parte, en Corea del Sur, los empresarios muestran su preocupación por la subida del salario mínimo
La Confederación de empresas rechaza el acuerdo alcanzado en el país para elevar el salario mínimo un 16,4%, la mayor subida en casi 20 años. Señalan que esta decisión puede dañar a las pequeñas y medianas empresas y al empleo. Un comité conjunto de Gobierno, sindicatos y patronales han aprobado subir el salario mínimo por hora trabajada en 2018 hasta los 7.530 wones (6,66 dólares), un 16,4% más que lo acordó este 2017, que a su vez ya supuso un incremento de un 7%.