Es evidente que existe una necesidad de vivienda pública para aquellas personas que no pueden comprarse un piso. Pero la cosa se complica porque no existe una oferta suficiente de este tipo y lo que queda repartido por territorio nacional, está en  manos privadas y de las promotoras.

Si queremos acceder a la vivienda pública, tendríamos que dirigirnos a este tipo de empresas, ya no existen los concursos, sorteos que antes organizaba la administración. Jaime Fernández, adjunto a la gerencia en Asprima, explica por qué los Ayuntamientos, aunque tenga suelo de vivienda protegida, ahora no lo sacan al mercado.

En la capital de España, existe poca oferta de este tipo de vivienda. Solo la zona de Cañaveral, cuenta con 7.000 viviendas protegidas donde han salido al mercado la mitad. Madrid solo cuenta con zonas puntuales de suelo protegido como Valdebebas, Torrejón de Ardoz, Getafe o la nueva zona de Chamartín.

En cuanto a los precios, están publicados en el Boletín Oficial del Estado, dependen de cada Comunidad Autónoma y de la zona. Hablamos de unos 160.000 euros.

La falta de vivienda pública es evidente. En Madrid, sí hay suelo pero no se desarrolla y no se activa ningún plan para ofrecerlo a los ciudadanos.

Para que nos hagamos una idea, para todo el año 2019, la Comunidad de Madrid va a entregar algo menos de 2.000 viviendas protegidas, una cifra muy baja e insuficiente para los expertos cuando la demanda supera las 30.000 solicitudes.

La otra opción es acceder a una vivienda pública para su alquiler. Por ejemplo, en Madrid, los planes del Ayuntamiento pasan por desarrollar en el entorno de unas 4.000 viviendas a final de esta legislatura para este fin.

Los requisitos, entre otros, es cobrar por debajo del 30% de la renta familiar y tener menos de 35 años o más de 65 años. Por tanto, un alquiler rondaría los 400 euros. También en este caso, la oferta es limitada.